MUJERES CON ENFOQUE - Inspira
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MUJERES CON ENFOQUE

La capacidad de enfocarnos impacta la manera en la que vivimos.

¿Qué hacer? ¿Qué no? ¿En cuáles actividades debo invertir todos mis esfuerzos físicos y mentales? Son preguntas que debemos resolver cuando de verdad queremos vivir una vida de enfoque. Una vida de enfoque nos permite hacer lo que mejor se nos da, una vida de enfoque permite que cumplas con la misión que Dios te envió a esta tierra. No viniste a pagar cuentas, no viniste tampoco a complacer todos tus caprichos. No estamos en el paraíso y por ello comprender la mejor manera en la que podemos ser para otros, hará la diferencia en nuestra manera de vivir cada día. Está bien ir al trabajo, disfrutar tu salario, es bíblico que disfrutes del fruto de tu esfuerzo, pero, no te engañes, no es lo más importante.

Te dejo por acá algunas pautas clave para mejorar tu enfoque. Son simples, pero si tomas un tiempo para pensar en ellas de seguro encontrarás ideas:

  1. Ten una visión de vida: La visión es una imagen del futuro que te despierta pasión. Para mí es la imagen que persigo cuando me siento frente al computador, tengo una larga lista de cosas por hacer y aún no tengo claro lo que es urgente y lo que es fundamental. Así que me pregunto ¿Cuáles de estas tareas me acercan a mi visión? Y por allí empiezo. Hay cosas que no están relacionadas con mi visión, pero debo hacerlas, así que las hago, pero no en primer lugar. Uso la energía de mi cerebro en la mañana para avanzar en las actividades relevantes.

 

  1. Educa tus dispositivos: Mi celular es una gran fuente de distracción, sea por los chats, llamadas o las redes sociales. Es fácil perderse en ello. Por eso tengo agendado el tiempo que dedico a leer mails, navegar en redes y, si tengo tareas de alta concentración lo coloco en modo concentración profunda. Le hago saber a los demás que no estaré disponible. Tengo intervalos de concentración de 25 minutos y funciona muy bien para hacer tareas que requieren toda mi atención. (Forest app o pomodoro te pueden funcionar).

 

  1. Renunciar: Lo más duro de enfocarse no es saber que hacer, es saber que NO hacer. Navego en internet y con frecuencia me encuentro con contenido, cursos que de verdad me encantaría tomar, pero, cuando me decidí a vivir una vida con propósito comprendí que había cosas que debía dejar ir. Me encantaría tener el tiempo para leer todo lo que me llega, responder a todos los chats de forma inmediata, inscribirme a todos los eventos, pero, la vida no me alcanzara para todo eso así que decidí que por lo menos mientras alcanzo el nivel de profundidad que quiero, solo me enfocaré en aprender y consumir algunos temas relacionados con mi propósito y visión de vida. Eso sí, la palabra de Dios es mi eje central, es lo único innegociable en mi agenda. El tiempo devocional con Dios es el combustible que necesitas para enfrentar cada día con la sabiduría y la dependencia necesaria que provienen de Dios. El enfoque sin Dios es solo ego.

 

  1. Planear y ejecutar: La biblia dice en proverbios 21:5 “Los planes bien pensados y el arduo trabajo llevan a la prosperidad, pero los atajos tomados a la carrera conducen a la pobreza” NTV”. Es tan simple, pero a veces difícil. Necesitamos reconocer los ritmos que requieren nuestros planes. Hay asuntos que toman tiempo y otros que pueden hacerse muy rápidamente. Planear es tan importante como ejecutar lo planeado. No siempre la ejecución sale como la planeamos, pero si te quedas esperando las condiciones perfectas jamás avanzarás. Recuerda que Dios es soberano y aunque tus planes no sean perfectos Él siempre endereza tu camino.
2 Comentarios
  • Sandra Milena Cusrtas
    Posted at 19:18h, 25 enero Responder

    Excelente…mil gracias

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