SOLTANDO LAS EXPECTATIVAS - Inspira
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SOLTANDO LAS EXPECTATIVAS

Hace algunos años inicié un proceso personal de sanidad. Es un camino largo, de subidas y bajadas, pero al final (si es que hay algún final) se hace muy liviano. Aun así, el reto más importante que enfrentamos frente a nuestra sanidad no es el hecho de sanar, perdonar, soltar sino más bien el hecho de decidir diariamente vivir libres incluso cuando las personas que nos han dañado o herido están cerca de nosotras.

Esa es la invitación que nos hace Dios… Que no nos cansemos de hacer el bien y ¿sabes?, hacer el bien te incluye a ti misma. Tomarte el tiempo de cuestionar la razón por la que tienes todas estas emociones revueltas, esa rabia, ese dolor latente….la posibilidad de decirle a Dios y porque no, a una amiga cercana y prudente, la manera en la que estás atravesando ese desierto.

Hace unos días iba en mi auto camino a una cita, me sentía cansada y algo desgastada con una situación familiar que parece no tener un final feliz. Como siempre traté de orar, escuchar el podcast, o música que alivianara mi malestar, pero….todo lo que pude hacer fue apagar mi radio y estar en absoluto silencio en medio del caótico y trancón de mi ciudad. Ese silencio ensordecedor en el que Dios suele hablar a mi alma. ¿Qué me estaba doliendo realmente? Que las situaciones y las personas no actuaran como yo esperaba. Mis expectativas no han sido llenadas como espero. A pesar de mis oraciones e incluso de las cosas que he hecho, comprendí que había llegado al fin de mis fuerzas para darle lugar a las fuerzas de Dios. No digo que no debas tener expectativas, todas las tenemos. Solo asegúrate de tenerlas en el lugar correcto y que no nublen tu capacidad de amar piadosamente. ¿Qué pasaría si un día solo amas? ¿Qué pasaría si un día miras a tus hijos, tu esposo o tus padres lejos de lo que tus esperas que ellos hagan? ¿Qué pasaría si un día dejas de criticar tu cuerpo y lo aceptas tal y como es?

Amiga mía, la aceptación antecede a la transformación. Seguramente hay situaciones en tu vida que no sabes si cambiarán, otras serán transformadas de maneras que no alcanzas a imaginar. Lo cierto es que, Dios es soberano y cuando tu expectativa está en Él, puedes avanzar confiadamente a través de las diferentes situaciones que sucedan en tu vida.

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